Victorica de antaño.

Victorica es el segundo nombre que se le adjudicó al Fortín Resina por el comandante militar que levantó los cuarteles y demás dependencias, construyó la plaza y delineó las pocas manzanas del centro al costado de la laguna Echohue a principios del año 1882.

Esta fotografía supongo que fue tomada aproximadamente entre los años 1916/7. El negocio que se observa estaba situado en una esquina de la plaza en diagonal con la Iglesia, que también fue construida por los soldados antes de retirarse a los cuarteles de San Luis y Córdoba el año 1887.

La firma Llorens, Antich y Cía. provenía de Trenque Lauquen (provincia de Buenos Aires) donde estaba la casa central. Era un gran almacén de Ramos Generales, que contaba además con barraca. Ocupando todas las dependencias un terreno de 50 metros de frente por 100 metros de fondo, o sea dos solares, de los cuatro en que se dividían cada una de las manzanas.

Las personas de guardapolvo blanco son empleados de la firma del sector administrativo y tienda, que se ponían encima de su ropa para evitar el desgaste o ensuciar las prendas. Si observan bien, verán que aparecen por lo menos tres niños a los que el fotógrafo ha convencido, a ellos y sus padres o madres, para que posaran para la toma. No tengo el dato del fotógrafo, pero como ya había llegado el Ferrocarril del Oeste, supongo que fue algún fotógrafo de Eduardo Castex, General Pico o incluso de la Capital Federal.

Sobre la calle de destaca una persona en sulky que era en esos años el principal medio de transporte para las personas, también existían los denominados “coches” , la berlina era uno de esos con capacidad para cuatro personas, tirada por dos caballos y era totalmente cerrada para evitar el polvo y la lluvia.

Esos palenques que se ven al frente -postes enterrados en el costado de la vereda- tenían un hilo de alambre para atar, los caballos de los jinetes, o los caballos de los medios mencionados, a los que habría que sumar los carros para transporte de mercadería.

Encima del techo se alcanza a ver la media roseta de un molino de viento que se utilizaba para extraer agua subterránea que se empleaba para beber, cocinar y lavar. También sobresalen un pararrayos y una antena. La firma se disolvió en 1917 por la muerte del socio Antich y dio paso a una nueva firma propietaria encabezada nuevamente por Juan Llorens.

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