“Tuvo 14 hijos, los indios le llevaron una hija”, así comienza el relato del manuscrito que fue entregado personalmente por una bisnieta descendiente por vía materna, en la Dirección de Cultura de la Municipalidad de Victorica hace pocos años en el comienzo del Siglo XXI.
“Sepultó a todos sus hijos y un mes después que falleció mi abuela Rita Orozco, falleció ella” continúa el relato consignado con letra manuscrita en dos hojas de cuaderno sin firma alguna. “Para el cumpleaños de mi bisabuela el pueblo hacía una fiesta, ella decía que “siempre cumplía 90 años”, pero en realidad tenía más de cien”.
A renglón siguiente se describe como comenzó el drama de doña Carmen y su familia: “El marido de Carmen se llamaba Alañiz, el cual fue fusilado por dejar escapar a un preso, el cual lo habían dejado bajo su custodia, cuando lo fusilan al marido, el grado militar se lo dieron a “La Fortinera”.

En la foto de arriba Carmen Orozco es la persona sentada al centro con vestido oscuro, sus manos tomadas sobre su regazo y su cabello peinado con un rodete. A sus pies se observa a una niña con vestido claro.
“La Fortinera tenía su casa y varias piecitas donde llevaba a los heridos” consigna su bisnieta, seguramente repitiendo lo que muchas veces escuchó en el seno familiar. Supongo que esto fue desde que se creó el fortín 1882, hasta que se retiraron del pueblo las tropas militares el año 1887, volviendo a sus cuarteles de origen.
“En la casa había pozos de agua con troncos clavados dentro, cuando ata…an el malón, se colgaban de las trenzas” describe su bisnieta, “hasta que todo se tranquilisaba para que los indios no las vieran”. Y agrega “Todo esto, que es poco, es lo que nos contaban mias tias y mi mamá”.
La carta continúa en la segunda hoja relatando los problemas vinculados con la tierra que le perteneció dentro del ejido del pueblo.
Fuente: Texto manuscrito consignado en dos hojas de cuaderno. Agregado a las dos fotos que se entregaron en Victorica a las autoridades del area de Cultura.