Hoy 5 de Octubre, se celebra en Argentina el “Día del Camino”. Pero como no hay caminos que no hayan sido construidos por camineros, voy a recordar a un entrañable amigo que fue pionero en las primeras décadas del siglo XX en la apertura de caminos en el noroeste de La Pampa.
Esa fecha se eligió para conmemorar el Primer Congreso Panamericano Carretero, realizado en Buenos Aires (Argentina), el año 1925.
El año 1924 se fundó, un 5 de Octubre -gran coincidencia- el pueblo Carro Quemado, el anteúltimo del entonces Territorio Nacional de la Gobernación de la Pampa Central. Al año siguiente la comunidad de la localidad ya estaba solicitando la apertura de un camino que la conectara con Toay y Victorica.
Hasta esos momentos no había caminos propiamente dichos, solo huellas. Y el ferrocarril del Oeste, no pasaba por allí y los planes de expansión se habían archivado después de la primera Guerra Mundial (1914-1918). Lo que existían eran esas huellas de la travesía imposibles de transitar cuando llovía y se formaban grandes lagunas, o cuando los ventarrones y la sequía hacían lo suyo, formando medanales no fáciles de sortear sin encajarse.
Eran las antiguas rastrilladas por donde habían andado los indígenas arriando ganado o llevando sus caballadas a pastar. Como Leuvucó había sido el centro ranquelino más importante, la red de rastrilladas mayores y menores era densa, porque conectaban los toldos de Mariano al norte, los de Baigorrita al sur y los que iban hasta Chillhue, donde estaba el cacicato del araucano Juan Calfucurá, en los alrededores de las Salinas Grandes al sureste de la Pampa.
El año 1932 el Estado Nacional crea la Dirección Nacional de Vialidad, organismo que al poco tiempo organiza un distrito en Santa Rosa, ciudad capital, poco conectada con Victorica, precisamente por la carencia de buenos caminos. El tráfico mayor estaba con General Pico y Buenos Aires facilitado por el Ferrocarril del Oeste.
Es allí y en esas circunstancias, en que nuestro estimado amigo Orlando Martín, hombre conocedor no sólo de caballos y mulas carreras, que tenía unos cuantos, sino también criado entre riendas, arneses y recados, -dado que su padre había sido un excelente talabartero en Luan Toro-, es contratado para hacer la tarea de apertura de ese camino tan ansiado.
Para comenzar a trabajar en él, se instala con su familia -estaba casado con María de los Ángeles Piorno, de cuyo matrimonio descienden Angelina, Daniel, Carlos y Orlando (h)- en la casa del denominado Puesto “La Morocha”, dentro del campo de la familia Lernoud. Allí estará trabajando largos años, durante la década de los “años malos” (1930) y la posterior de nacionalización de los ferrocarriles (1940.) Las vivió trabajando sin cesar, de sol a sol, en la apertura y mantenimiento de ese camino que llevó el Nº 148 de las rutas nacionales (actual ruta provincial 105).

Por todo ese esfuerzo, es que el tramo de la actual ruta, que conecta La Pampa con la provincia de San Luis, lleva el nombre de “Intendente Orlando Martín”. La mencionada carretera se cruza, en “los cuatro esquineros” en Victorica, con la antigua ruta nacional N° 143 que venía al costado de la vía desde General Pico (actual ruta provincial 8).
Desde 1968 Orlando junto con su esposa habían integrado la Comisión de la Fiesta Provincial de la Ganadería, la que presidía el Ingeniero Raúl H. Kenny, desde la cual se solicitó insistentemente la pavimentación de la ruta desde Winifreda (actual 10), lo que se consiguió el año 1972 durante la gobernación de Ángel Benjamín Santos Trapaglia.
Al llegar el pavimento de la ruta 10 a Victorica, se cruza con la ex 148 que nace en Perú (La Pampa) y pasa por Arizona (San Luis), rumbo al norte de esa provincia. La que al pavimentarse la denominada “Ruta de la Cría” (105), le da a Victorica un cruce de caminos de alta transitabilidad, que Orlando no se hubiera imaginado.
Su esposa y sus hijos participaron junto al Gobernador Rubén Hugo Marín de la inauguración del monolito con la placa y la imposición del nombre a la ruta mencionada. Lamentablemente yo estaba viviendo y trabajando en Santa Rosa, cumpliendo mis funciones, por lo que no pude estar presente en ese momento.
Don Orlando Martín fue intendente de Victorica, desde el 25 de mayo del año 1973 hasta el 24 de marzo de 1976 en que se produjo el Golpe de Estado que cortó la posibilidad de cumplir íntegramente su mandato, pero mientras estuvo en funciones se preocupó por mantener en condiciones de transitabilidad la red de caminos terciarios que se atendían desde la comuna por consorcio con Vialidad Provincial.
Por esas cosas del destino de los seres humanos, cuando Carro Quemado cumplió 50 años (el mismo Día del Camino) en 1974, él era Intendente Municipal de Victorica y yo el secretario-tesorero de la municipalidad. Lo acompañé al almuerzo que se realizó en dicho pueblo, a su lado estaba sentado el señor Paloma, el ex pagador de Vialidad Nacional Distrito Santa Rosa (La Pampa), amigos de muchos años, así que tuvieron una larga charla cargada de recuerdos.