El RP Franciscano, Giovannini visita los campos de la comarca de Victorica hacia el noreste, trasladándose en sulki por una de las antiguas rastrilladas. Va en misión, (1892) sabiendo que hay criollos, algunos pocos inmigrantes y la mayoría familias indígenas. La información se la ha suministrado el intendente de Victorica, Capdeville el francés, y los curas italianos Donatti y Ludovico Quaranta.
En una carta que le envía al RPS Orsi, parroco de General Acha, Capdeville le dice: “sin embargo me aseguran que el Padre Herrera ha seguido viaje hacia “La Blanca”, donde hay muchos niños infieles”. Entre los apellidos indígenas se mencionan están los de Carripilón, Raninqueo, Quitripil, Milán, Cabral y otros que tenían apellidos cristianos como Baigorria, Baigorrita o bien camouflados en sobrenombres.

El primero de los hermanos italianos Imbelloni que llega a Victorica el año 1901, se llamaba Víctor, había sido requerido por su tío don Nicolás Marzano, dado que necesitaba un ayudante con experiencia en el emparvado de alfalfa, que estaba cosechando en campos de los alrededores de la inmensa comarca.
En 1906 arriba el segundo hermano llamado Isidro, quien era un jovencito de 13 años, con toda la energía y las ganas de progresar en América. Traía el mandato de su madre, que buscase a su hermano y regresaran a la casa paterna. Sin embardo, su hermano le consigue trabajo en la casa de comercio que tenía don Juan Bautista Cazaux y su familia en Santa Isabel, quien había comprado en Victorica el Hotel al italiano Francisco Lemme y había dejado a su hijo Alfonzo al frente del mismo.
En la foto de portada de esta nota aparece Isidro Imbelloni sentado de zapatillas blancas y la mujer parada su compañera de la vida, comparten con la familia del italiano Antonio Palmieri con sus dos hijos.
El año 1912 arriba a la Argentina el tercer hermano llamado Vicente, quien pasa primero por General Acha, antigua capital, donde estaban sus parientes Marzano y de alli aborda el ferrocarril del Oeste que lo dejará en Toay, donde toma la mensajería que lo acercará a Victorica. Cuando llega, su hermano mayor Víctor le consigue un puesto de lavacopas en el almacen de ramos generales y fonda de comidas del italiano Gialdino Lemme, con la condición que se le enseñara a leer y escribir.

Pero como el trabajo era absorvente, Vicente decide ir a la casa del maestro riojano Félix Romero para aprender castellano en clases particulares en horarios que no se superpusiera con su trabajo.
El año 1925 formalizan por escrito una sociedad comercial denominada “Los Tres Hermanos”, dado que los negocios les habían permitido ahorrar. Es por eso que el año 1927 alquilan en los alrededores de Rucanelo el campo “Los Caldenes” para dedicarse a la ganadería lanar y vacuna pensando que esa inversión era mejor que poner el dinero en más mercaderías o en el Banco.
No tengo datos en que año se abre la sucursal en Luan Toro de la que se hace cargo Isidro, pero supongo que es alrededor de los años que alquilan el campo en Rucanelo, dada la proximidad. Ellos trajeron a sus sobrinos de apellido Falabella que trabajaron desde su llegada hasta el año 1945 aproximadamente.
El edificio del almacén en Victorica (aún se mantiene en pie) fue terminado de construir el año 1932 por el italiano José Vitanza. En el concentraron las actividades del almacén, de la Fonda y de una Barraca para comercializar los denominados frutos del país. En la foto en el extremo derecho está Daniel Olivares uno de los varios empleados que tuvieron durante los años de mayor actividad.

Lean ustedes la diversidad de rubros a los que se dedicaban que están escritos debajo del nombre de la firma. Tal vez el éxito haya sido no solo el trabajo personal de los hermanos, sino también la modalidad de que “Las Ventas y Compras son al Contado”. Destaco que en la cuarta línea se consignó “Compra y venta de haciendas” como otra de las actividades.
Por otro lado la ubicación en los primeros años fue frente a la Municipalidad en diagonal con la esquina de la plaza, este fue seguramente una de las grandes ventajas dada que estaban en el corazón del centro comercial y financiero del primer pueblo de La Pampa.
Como se lee en esta Nota de Venta del 29 de diciembre de 1928 la Sucursal de Luan Toro se llamaba Almacén “El Garibaldi”, uno de los grandes personajes de la historia de Italia. Entre sus actividades también se dedicaban al acopio de cereales, lo que demuestra que en la zona había cosecha de maíz, centeno, alfalfa y probablemente algunas parcelas de trigo.
Esta Sucursal estuvo a cargo de Isidro, quien falleció el año 1941, cuando tenía tan solo 48 años . No tengo datos hasta cuando siguió funcionando, si tenia familia propia y si quedaron descendientes en el pueblo, como tampoco si está descansando en el cementerio de Luan Toro o en el de Victorica.
Fuente: Roldán, Luis Ernesto: “Historias de Vida” Editado y publicado el año 1999.