El niño fue bautizado el 15 de junio de 1908, habiendo nacido el 2 de noviembre de 1907. Era hijo de Tomás Suhurt y de Felipa Roldán, ambos domiciliados en Santa Rosa de Toay. Fueron sus padrinos Gabino Suhurt y Dominga Casero, todos argentinos, según los datos consignados por el cura Jose Hellersten.
Su abuelo fue Martín Suhurt, natural de la zona cordillerana de los Pirineos de Francia, casado con Irene Loysa, argentina, vivían en Tapalque (Provincia de Buenos Aires).
Los esposos Suhurt-Loysa estuvieron radicados en Victorica entre los años 1915 y 1917 según lo consigna el cura Juan Farinati en las actas de bautismo de dos hijos, Camilo y Honoria, aunque en 1912 el cura Juan Vaira registra en Santa Rosa de Toay el bautismo de Teresa y dice que ha nacido “en esta parroquia”, algo llamativo.
El pueblo de Carro Quemado se fundó el año 1924, dos años después que la escuela, situado al norte de Toay fundado en 1894, sobre la antigua rastrillada que la unía, a Victorica fundada en 1882.

El prmer camino que solicitan las autoridades de Carro Quemado es el que le iba a conectar con Toay, que hasta el año 1934 tenía dos ferrocarriles: el del Sud que venía desde Bahía Blanca, pasando por General Acha, la antigua capital y el del Oeste que venía desde Buenos Aires, pasando por Santa Rosa, la nueva sede gubernamental.
La década de 1930 es la década de los “años malos” en el Territorio Nacional de la Pampa Central, las grandes sequías, los ventarrones huracanados, la langosta, la caída de la ceniza, los incendios de campos, la caída de los precios internacionales de la lana, el golpe de Estado, que trajo como consecuencia la falta de trabajo, el incremento de la pobreza y las migraciones internas.
En ese contexto es probable que el joven Gabino Suhurt buscase cambiar su radicación atraído por el nuevo pueblo donde estaba todo por hacerse. Eran las épocas en que el mandato familiar era “estudias o trabajas” y Gabino eligió, para destetarse del seno familiar, el mundo del trabajo. Allí habrá andado de jornalero, probando distintos oficios, haciendo experiencia.
En eso estaba cuando con sus veinte años, después que lo sortearon para el servicio militar, sintió el flechazo de Eros y no se pudo resistir.
Don Gabino se casó con Benigna Coronel el año 1933 en Carro Quemado. Los hacendados de apellido Coronel eran de la provincia de Buenos Aires, que llegaron al Territorio de la Pampa Central como muchos otros, desplazados por la política de la provincia bonaerense de expulsar a los ovejeros para destinar las tierras a la crianza de vacunos. Doña Benigna nació en la zona rural de Loventuel el 9 de noviembre de 1916. Fueron sus padres Agapito Coronel (hijo de Agapito y Cándida Peralta) y Natalia Larregui, (hija de José y de Juana Arosena).
Del matrimonio de Gabino y Benigna nacieron 18 hijos, siendo una de las familias más prolíficas de aquellos años cuando el pueblo cumplió el 25° aniversario. La gran cantidad de hijos significaba para la familia una gran ayuda en las tareas hogareñas, como en las que se emprendían por el padre en el comercio. Benigna fue una madraza, dado que en tres oportunidades alumbró mellizos y trabajó a la par de su marido día y noche, de sol a sol.
El año 1958 Gabino le vende a la Comisión de Fiestas 8.000 ladrillos para reacondicionar las instalaciones del Club que tenía paredes de “chorizo”. Posiblemente algún sobrante de la compra a su padrino Felipe Suhurt, -que tenía horno-, después que revistió el rancho de adobe.

Gagino y sus esposa Benigna se tomaron esta foro la noche del casamiento de uno de sus hijos.
Gabino y Benigna luego que construyen el rancho deciden abrir una Fonda que comienza con copas al mostrador para la paisanada y comida para algunas personas de paso y para los que venían de los campos y mientras realizaban diligencias en el pueblo o en Victorica, haciendo parada para almorzar o merendar. Las fondas anteriores habían sido las de Enrique Santamarina y las de Pedro Guzmán, uno se fue a vivir a Santa Rosa y el otro a Victorica, así que Gabino y su esposa aprovecharon para consolidar la suya llenando el vacío del rubro. Estaba situada en la esquina de la plaza “Angel Norberto Tellez de Menesses”, en diagonal con el edificio de la municipalidad.
Algunos de los hijos asistieron a la escuela rural situada en “la media legua” que dirigía el maestro Belisario Olivera, asistido por el maestro Héctor Vendramini. Pero la mayoría lo hizo a la del pueblo N° 159, habiendo concurrido 11 desde 1946 el primero y los años 1954/55 los últimos. El vecino Fabián Cabral también envió 11, pero la familia con más niños enviados a la escuela fue la de don Santos Pérez con 13.
La actividad de la Fonda se vio incrementada cuando comienza a llegar la línea de colectivo “El Rápido” que parte de Santa Rosa, pasa por Toay y llega hasta Telén tres veces por semana. Eso abrió una nueva perspectiva que Gabino aprovechó colocando un surtidor de combustible, no sólo para el colectivo sino para atender la demanda de los demás automotores que se habían incrementado en la zona.
Las ganancias se fueron reinvirtiendo y cuando llegó la energía eléctrica producida localmente por un motor a fuel oil en la década de 1950, hacen lugar y construyen estanterías para brindar el servicio de despensa, dado que los Orgales se habían dedicado al campo y la familia de don Isidoro ya estaba radicada en Santa Rosa.
Uno de sus hijos fue bautizado Juan Domingo, y una de las niñas con el nombre de Eva, nacidos precisamente en la década que en la Argentina hubo un presidente que se llamó Juan Domingo Perón, casado con Eva Duarte. Posiblemente en homenaje a esa mujer que luchó por la justicia social para las familias numerosas, no sólo enviándoles sidra y pan dulce para los fines de año sino, fundamentalmente dotando a Carro Quemado de un edificio nuevo para la escuela donde concurrieron sus hijos. Y para atender la salud de todas las familias construyó en Victorica un Hospital Regional nuevo, inaugurado el año 1949 adonde concurrían Benigna con sus hijos cuando había problemas.
No sabemos donde ni cuando aprendió a poner inyecciones, aunque una de sus hijas cree que pudo haber sido el médico Juan Carlos de la Torre que venía de Victorica a atender la Posta el que le haya enseñado. Aunque otra hija tiene la sospecha que pueda haber recibido indicaciones del médico de Toay que solía llegar al pueblo. Tarea que Benigna hizo no solo para la familia sino también para quienes necesitaran de su servicio en el pueblo. En homenaje a su memoria por esa tarea comunitaria, en que había que tener extremada precaución para desinfectar bien la jeringa metálica no descartable, la Posta Sanitaria de Carro Quemado lleva su nombre desde el 5 de octubre del 2016.

En la Fonda de Gabino como se la conocía, supieron actuar cantores, guitarreros y hasta orquestas, para amenizar los encuentros de la paisanada que disfrutaban los fines de semana y especialmente los días de fiestas. Para estas últimas se corrían las mesas y se improvisaba una pista de baile: adentro si era invierno o en el patio si era verano. Por esos tiempos supo asomarse a la ventana un jovencito que había terminado la escuela primaria y que vivía enfrente del almacén de Isidoro Orgales, se llamaba Paulino Ortellado, que andaba parando la oreja porque le gustaba tocar la guitarra.
El año 1974 en los archivos históricos del pueblo aparece don Gabino Suhurt como propietario del restaurante “La Olguita”, en el aviso se lee que además tenía carnicería.
La población total de Carro Quemado según el Censo Nacional de 1970 alcanzó a 881 habitantes, que se fue reduciendo paulatinamente, no solo por la migración interna hacia los pueblos y ciudades más grandes, sino además por el paulatino despoblamiento de los campos. Este despoblamiento rural tuvo que ver con la disminución de la crianza de la oveja para dedicarse al vacuno. El manejo de los ovinos requería mucha más mano de obra y por otro lado la introducción de la tecnología también eliminó puestos de trabajo. El último Censo publicado el año 2010 determinó que allí residían 301 habitantes.
El poeta chicalquense Julio Domínguez “El Bardino” lo recuerda al dueño de la fonda, en la última estrofa de la milonga en décimas que escribió: “Me voy Bernardo Romero/Gabino los via dejar./Tal vez en otro lugar/me esperen otros paisanos/”
Don Gabino y toda la familia sufrieron la pérdida de la esposa y madre abnegada, el 27 de junio de 1969 cuando falleció doña Benigna a quien sus deudos al cumplirse el 50° aniversario la recordaron con una misa en la capilla de Carro Quemado.
Don Gabino falleció apenitas comenzado el año 1996, pero su espíritu y el de su amada Benigna suelen andar oteando en los fogones de las guitarreadas o en las fiestas del pueblo y fundamentalmente en las reuniones familiares.
En la comisión actual del “Club Social y Deportivo Carro Quemado” fundado el año 2020 figura como integrante Diego Suhurt una de las ramas del tronco de Gabino y Benigna.
Hola soy nieta de Gabino Suhurt, me gustó mucho ésta nota!! pero tengo una pregunta, porque esas fotos? Son las únicas que hay de la familia? Gracias porque cualquiera que lo ve piensa que ese matrimonio es el de Gabino y Benigna,.y no es así
Yo no tengo más fotos, gracias por la aclaración.